Cuando llegaba la Navidad Juguetes Rico y Almacenes Parreño, fueron los principales establecimientos jugueteros de la ciudad. Todos recordamos con especial cariño la figura de Baltasar, en el que cada año cientos de niños iban a depositar sus cartar para los Reyes Magos. Recuerdos entrañables de una época.
El Rey Mago Baltasar de Juguetes Rico en Elche![[Img #9658]](upload/img/periodico/img_9658.jpg)
El Rey Mago Negro Baltasar, donado por la Mercería Rico de la calle El Salvador de Elche, pieza que data de mediados de los años 60, y que fué depositario durante generaciones, de las cartas enviadas en Navidad a los Reyes Magos por los niños ilicitanos.
Llegadas las Navidades, cada año, José Rico Coves y su esposa Vicenta Irles, colocaban al Rey Mago Baltasar a la puerta de su comercio dedicado a la venta de productos de mercería, venta de juguetes y despacho de quinielas. Los escaparates de la tienda se llenaban de muñecas llegadas de Castalla y Onil, cochecitos, espadas, y mil juguetes más, junto a pequeñas reproducciones de La Dama de Elche o la palmera ilicitana con un "munyior".
José Rico Coves había sido en su juventud dependiente del comercio de tejidos Confecciones Irles, fundado por los hermanos Angelita, Vicente y José Irles Pérez, situado también en la popular y céntrica calle El Salvador de la ciudad.
El comercio
ALMACENES PARREÑO abrió sus puertas en 1895 por iniciativa de Ricardo Parreño Hernández, quien comenzó a vender tabaco, cerillas y barajas de cartas, aunque con el paso del tiempo amplió su actividad a la venta de productos de mercería, paquetería y perfumería, siendo su verdadera especialidad la venta de juguetes en Navidad. Comercio situado en la calle El Salvador que fue durante muchos años el centro comercial de la ciudad, hasta su cierre por jubilación de su último propietario Ricardo Parreño Campello, hijo del fundador. Recordar también alguno de los dependientes que tubo la mercería como fue Mercedes García durante muchos años.
![[Img #9653]](upload/img/periodico/img_9653.jpg)
Durante muchas décadas los juguetes que se vendían eran de madera y metálicos, alguno de ellos pintados a mano, incluso los había articulados y con movimiento que llenaban de entusiasmo y expectación a los consumidores de la época. Los juguetes de plástico, los que funcionaban con pilas y los eléctricos tardarían unos años en aparecer. El gran bazar de Almacenes Parreño ya disponía en la época de una zona para la venta de artículos de todo a 0,90 céntimos de peseta.
Fuente: Museo de Pusol