Lunes, 23 de julio de 2012
Joaquín Gaitano Palacios
De fuera vendrán y más nos hundirán.
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Redacción
Frase de Arturo Jauretche, “Asesorarse con los técnicos del Fondo Monetario Internacional es lo mismo que ir al almacén con el manual del comprador, escrito por el almacenero”.
Por plausible similitud, conocedores somos de quien controla el BCE, afirmaría, “si nos movemos al son que nos dictan aquellos que nos han prestado, no será nuestro el interés, sino el de quien quiere cobrar”.
Nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, reclama del Banco Central Europeo que haga algo y frene el incendio de la deuda pública. Una Europa más federal, más solidaria, un gobierno económico que acorte las diferencias entre los países que comparten el euro, amén de la integración política. Todo ello con ocasión de la reunión en Palma de once ministros de la UE, el denominado “Grupo de Berlín”.
Ya no me empieza a gustar el nombre del susodicho grupo, no por el significado sino por su significante, por la sensación que nos produce. Razón lleva, tenemos un Banco Europeo que nada hace por el conjunto de Europa.
Mucho esperamos que nos llegue de Europa y a las pruebas me remito de por dónde van las medidas. ¿Acaso no se nos ocurren otras, las de nuestros propios analistas, la propia aplicación de la lógica, sin supeditación a las “directrices de la UE”?
Asistimos a mensajes como los que nos lanza nuestro Ministro Montoro: ¡No hay dinero en las arcas! Por cierto, al mismo que escuchara personalmente que era contraproducente la subida de impuestos y el aplicar recortes a la clase media, a las clases más desfavorecidas, habida cuenta que iría contra el consumo, los ingresos del Estado e incrementaría la recesión.
Pues sí que hay dinero, Sr. Montoro, la cuestión es que el Gobierno no quiere aplicar las medidas de donde sacarlo y ha cogido el camino equivocado. Analicemos:
El Secretario de Hacienda en unas declaraciones decía que el fraude fiscal en España superaba el 24%, mientras en la UE estaba en el 12%. Esa diferencia supone que el Estado Español deja de ingresar más de 40.000 millones de euros al año. Ya tenemos 40.000 millones de euros si se extremasen los controles fiscales y no precisamente a los que “mal viven de las chapucillas”.
Vicenc Navarro, Catedrático de Políticas Públicas, nos aporta alguna otra medida como la del Impuesto de Sociedades, aplicando el 35% para empresas que ganen más de un millón de euros, supondría unos ingresos de 14.000 millones de euros año.
El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda apunta que aplicando un impuesto a las transacciones financieras se podrían conseguir otros 5.000 millones de euros año.
Nuestra organización provincial tiene un coste cercano a los 22.000 millones de euros año. Tenemos 38 Diputaciones de régimen común, tres forales vascas, siete cabildos canarios y tres consejos insulares. Con muchos profesionales de empleo he hablado sobre este asunto y son de la opinión que un grupo especializado de las mismas serían capaces de llevar a cabo la gestión sin necesidad de los cargos públicos y asesores en ellas existentes. Para conocimiento, aproximadamente el 25% de los recursos económicos que les llegan van al exterior, el resto se queda en gastos estructurales.
Embajadas en el extranjero de las Comunidades, me pierdo con el baile de datos, 118, 140, 166, para qué, tienen más que todo el Reino de España. Esto seguro que nos cuesta y no poco.
Asistimos también a que algunas Comunidades piden el rescate, aunque lo llamen de otra forma “ayuda del gobierno para atender pagos”. La realidad es que se han gastado lo que no debían y han hipotecado nuestro futuro. ¿Dónde está el dinero? ¿Quién lo tiene? Actué la Fiscalía del Estado y la Inspección de Hacienda, si quieren lo encuentran.
Diferentes fuentes aportaban como dato la existencia de más de 34.000 vehículos. ¿Cuántos se han subastado? ¿Cuántos quedan? ”. Esto nos está ocasionando un coste aproximado a los 240 millones de euros su mantenimiento.
Un Senado con sus 208 escaños y cada vez más opiniones en lo referente a su plausible abolición/reconversión. Nóminas de senadores, cuya actividad es una incógnita en la gran mayoría de los casos, a sumar indemnizaciones por los gastos de manutención y alojamiento, transporte, misiones oficiales en el extranjero, ordenador, teléfono, abono cotizaciones, traductores, logística, instalaciones, personal, etc.
Con todo lo expuesto, es mi entender que, las medidas de incremento de los impuestos, IRPF, IVA, recortes salariales a la clase media y los más desfavorecidos, no serían necesarias, poco favorecen al consumo, merman los ingresos del Estado e incrementa la dispersión de las capas sociales.
La continua subida de la “Prima” (más de 600) algo nos está diciendo de lo poco que sirven estas medidas adoptadas. Desde el resto de la UE y otros países nos ven tal cual somos en nuestro actual modelo de Estructuración Territorial, Fiscal y Socio-Laboral.
Se hace necesario acometer un cambio estructural del Estado que cure la endémica enfermedad primaria. Una reforma del sistema Autonómico, Provincial y Local, habida cuenta del poco margen de decisión que tiene actualmente el Gobierno Central. Lo que fuera café para todos: “Constitución Española. Título VIII (de la organización territorial del estado)”, algo a retocar sin duda alguna, aquello que nos está ocasionando la madre de todos los males.
Termino con Ángel Gavinet: “Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene”.
Joaquín Gaitano Palacios